Imagina
Imagina que tu intestino se convierte en una fuente de inflamación y dolor
Que tu propio sistema inmune reacciona de forma exagerada a lo que comes y como lo tratas y causa un daño permanente
Daño permanente en forma de úlceras
y ahí empiezas a tener:
- Diarrea frecuente
- Dolor abdominal
- Urgencia para ir al baño
- Fatiga constante
Y es para siempre
¿para siempre?
Con un enfoque adecuado, combinando tratamiento médico, nutrición personalizada y gestión del estrés, muchas personas consiguen:
- Reducir brotes
- Mejorar síntomas
- Recuperar el control de tu día a día
La historia de Aliena
Si hace un año me hubieras preguntado si es posible desarrollar una colitis ulcerosa con 4 años de edad solo por mala alimentación, te hubiera dicho que imposible.
Y a pesar de haberlo visto, aun me cuesta creerlo.
Cuando su madre me llamó por teléfono, estaba atónito.
Y cuando llegaron a consulta tuve que preguntar de nuevo si no había nada genético detrás.
Y no lo había.
Tras las preguntas pertinentes, llegamos a la parte de los hábitos dietéticos.
Como resumen, solo diré, que leche con galletas y cola-cao para desayunar, casi era la mejor de sus comidas.
Salvo excepciones, era una suma de comida de McDonalds, dominos, etc.
Toda ultraprocesada.
Y prácticamente a diario.
Y me cabreé.
Y mucho, además.
Cuando eres adulto, tu salud es tu responsabilidad.
Pero la salud de Aliena, es responsabilidad de sus padres, y no estaban haciendo nada por cuidarla.
Y si esa comida procesada destrozó y daño (puede que para siempre) un sistema digestivo nuevecito, imagina que le puede hacer al tuyo.
- Lo bueno de ser niño, es que si cambias los hábitos te recuperas de maravilla, y Aliena no ha sido una excepción.
